PALABRAS ENVENENADAS por Maite Carranza | Reseña y opinión.

Palabras envenenadas es una novela con un tiempo externo ubicado en la España moderna y con una duración de tiempo interno de 24 horas, que gira entorno a una serie de sucesos luego de cuatro años de la desaparición de una niña llamada Bárbara Molina y el impacto que genera esto sobre las personas cercanas a ella: su madre, su mejor amiga, y el subinspector a cargo del caso. Quienes, además, comparten junto a Bárbara el hilo narrativo de la historia.

Una vez introducidos a la historia sabemos que, Nuria Solís, madre de Bárbara, se encuentra totalmente devastada y retraída del mundo, se refugia en las pastillas ante esa realidad que le resulta tan dolorosa e insoportable, de la cual se siente absolutamente responsable. El subinspector, Salvador Lozano quien está punto de jubilarse, muy a su pesar y obsesionado con el lamentable caso sin resolver, se ve obligado a transmitir toda la información que obtuvo hasta el momento de dicho caso a su reemplazo; Salvador se da cuenta, envidioso, que tiene ante sí a alguien que tiene todo lo que él anhela pero que sabe, jamás podrá recuperar: tiempo. Por otro lado, también vemos a Bárbara Molina, en cautiverio: traumatizada, resentida, impotente y psicológicamente destruida; ve una pequeña posibilidad de salvarse cuando su captor olvida su teléfono y ella, a pesar de las dificultades con la señal, logra hacer una llamada. Una única llamada. La llamada que, ella espera, pueda acabar por rescatarla. Dirigida a la que años atrás era su mejor amiga, Eva Carrasco, quien, por supuesto, entra en shock al escuchar la voz del fantasma que hacía tiempo había enterrado. Eva se cuestiona su propia cordura y se ve arrastrada en un torbellino de sentimientos guiados por los términos en que acabó su relación con Bárbara: traición, resentimiento, culpa y añoranza.

La estructura externa de Palabras envenenadas está dividida en tres partes y veintiocho capítulos; la interna, a su vez, es más compleja. Técnicamente es una estructura in media res, ya que inicia en el nudo de la trama (el secuestro prolongado que hacia cuatro años que los personajes ignoraban) aunque, a medida que transcurren los acontecimientos, los personajes (enmarcados en un narrador aquisciente, a excepción de Bárbara, quien nos narra en primera persona) hacen saltos en el tiempo, o flashbacks; y con sus recuerdos se formaliza el planteamiento que nos brinda detalles sobre la vida de Bárbara pre-desaparición.

Por tanto, desde la primera parte hasta el final de la segunda, se plantea el problema desde el nudo, y las incógnitas de por qué escapó y quién la secuestró te mantienen muy enganchada/o a la lectura hasta llegar a la tercera parte con el desenlace.

Como detalle adicional (y muy particular) de esta obra es que... ¡técnicamente carece totalmente de diálogos!

Este hecho, en lo personal, me complicó un poco a la hora de separar pensamientos y conversaciones. Sin embargo es una lectura que recomiendo. Bastante cruda, y real. Los personajes en general están bien. Esta historia  me conmovió profundamente, es desgarradora, oscura, el tema que aborda es muy delicado y real pero es algo que debe hablarse, que debe transmitirse para poder erradicarlo.






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